María Cristina Beltrán

María Cristina fue despojada de su propiedad en enero de 2011; desde entonces ha luchado para recuperar su vivienda. Ella es uno de los más de 1000 casos de violación al derecho a la propiedad perpetrados por el Gobierno venezolano.

Audio completo y transcripción de la entrevista realizada por María Jesús Vallejo 

Nombre del entrevistado: María Cristina Beltrán

Fecha de nacimiento: 29/08/1976

Edad al momento de la entrevista: 42

Género: femenino

Nivel de educación: Superior (Instituto)

Ciudad de origen: Santa Bárbara del Zulia

Municipio: Colón

Estado: Zulia

Región: Zuliana

¿El entrevistado es víctima directa de algún incidente relatado?:

Fecha o rango de fechas del incidente mencionado en la entrevista: 11/01/2011

Temas de derechos humanos relacionados: Trabajo, Libre empresa, Propiedad

Tipo de violencia (si aplica): política, económica, amistades, extraños.

Agresor:  Organismo policial, Cooperativa apoyada por el Gobierno

Consecuencias de los hechos relatados: No aplica

Transcripción

(5:41) Mi nombre es María Cristina Beltrán, soy propietaria de una casa en Ruperto Lugo, en la calle El Molino, y fui desalojada el 11 de enero del año 2011.

MJV: Cuénteme cómo fue, cómo se enteró usted.

MCB: Bueno, siempre escuchas el ruido de la toma de viviendas, escuchas el ruido de la toma de hospedajes, pero uno nunca piensa que le va a tocar a uno, pues. Una muchacha que trabajaba ahí, como personal doméstico, fue quien prendió las alarmas de que allí la estaban desalojando, que ella no tenía para donde irse y se presentó en Frente de Desalojos Arbitrarios con el señor Marco García.

MJV: ¿Usted estaba en la casa cuando llegó el frente? ¿Cómo fue ese momento?

MCB: Inicialmente, el frente se presentó en el momento en que ella los llamó y yo estaba en la casa, entonces dijeron que ella no se podía ir, porque ella no tenía para donde vivir, que estaban apoyando a las personas que no tenían adonde irse, que tenían que quedarse donde estaban… cosa con la que yo no estuve de acuerdo, este… y allí empezó pues todo el problema. Hicieron como tres visitas más y luego me desalojaron… mandaron a cambiar la cerradura principal del edificio. Una vez yo llegué de mi trabajo y ya no pude ingresar más a la casa.

MJV: ¿En ese momento qué hizo?

MCB: Bueno… hice una protesta afuera, dormí tres días afuera, de que tenían que dejarme entrar porque esa era mi casa, porque allí vivía y bueno, la protesta no tuvo ningún resultado en ese momento porque no me permitieron la entrada, pues. Pero luego yo, en tres oportunidades más, ingresé de varias formas, pues a la casa en protesta y muy molesta porque cómo me iban a sacar de mi casa, o sea… yo no lo podía creer” “Y, bueno, fui agredida, llamaron a la prensa, llamaron a los colectivos, lo mismos inquilinos, pues colaboraron para que, este… no pudiera entras más, hasta el día de hoy, pues.

MJV: Esos tres días que usted estuvo en la calle, ¿Cómo fueron y qué sintió?

MCB: Oye, mucha impotencia de que las personas a las que yo le abrí las puertas de mi casa cuando ellas no tenían donde vivir, ahora me la cerraban a mí que soy la propietaria. Y muchas personas que yo pensaba que eran mis amistades porque los ayudé en algún momento, porque no tenían techo, ahora ellos me dejaban dormir en la calle, pues. Eso me impactó muchísimo, me dolió muchísimo. Hasta que, bueno, la policía, que era quien me daba vueltas, en vista de que yo estaba durmiendo en un colchón afuera, este… me aconsejaban que desistiera, que ese era un desgaste para mí, que tenía que buscar otro sitio donde quedarme a vivir porque ya ellos habían demostrado que no les importaba que yo estuviera en la calle.

MJV: ¿Pero usted durmió en el piso?

MCB: Sí, en el piso, afuera en la calle, por supuesto. La policía me daba vueltas, pues, para resguardarme porque ellos entendían que yo era la propietaria porque así los documentos lo decían, pero no entendían por qué me habían sacado así, ni lo aceptaban, pero es que era algo que estaba por encima de lo que ellos podían hacer como policías.

MJV: Luego de que ocurriera eso, ¿Qué hizo usted?

MCB: Empecé mi lucha jurídica, las denuncias, ir a todos los entes del Estado, mandar una carta al Presidente, ir a Sunavi (Superintendencia Nacional de Arrendamientos de Vivienda), hablar con el propio Marco García que dio la orden de que cambiaran la cerradura principal de mi casa, pero… nada. No fui escuchada, no fui atendida. Para mí, no hubo justicia en ese momento, hasta ahora no la ha habido. Yo sigo pasando trabajo en la calle, y ellos disfrutando en mi casa.

MJV: Usted me comenta que sintió impotencia. ¿Ahorita que siente?

MCB: Bueno, ahorita tengo la esperanza de que algún día haya justicia y me devuelvan mi casa, porque creo que es el deber ser, pero… ha pasado mucho tiempo, pues, y siento que la justicia se ha tardado para mí.

MJV: ¿Puede contarme todo lo que tuvo que hacer? ¿Cómo usted logra comprar su casa?

MCB: Bueno, eso fue, como que… mejorar, pues, la calidad de vida de una persona. Yo vivía en un cerro, en una casa en Propatria, en un sector que se llama Morochito Rodríguez, la vendí, yo trabajaba ahí en ese edificio porque allí alquilaban habitaciones y luego la señora, pues, me dijo ‘bueno, dame la inicial de la casa, yo te la vendo’. Y yo se la fui pagando por giros, giros que me costaron mucho reunir y me puse a vender sopa, empanadas, a trabajar como buhonera, para poder reunir los giros, pues, de esa casa que me dieron la oportunidad de comprar con sus intereses y bueno, pues, pude cumplirlos. Como la casa es muy grande para mí y mi grupo familiar en ese momento estaban mis hijos pequeños, dije ‘bueno, una parte la dedico para alquilar a muchas personas que no tienen donde vivir, como no tenía yo y otra, pues, vivo yo aquí dentro de la casa. Y eso fue lo que hice.

MJV: Cuando usted logró comprar su casa y vio su título de propiedad, ¿Que sintió?

MCB: Bueno, es como cuando anhelas algo, como comprarte un carro, una casa y lo logras, pues. Es un triunfo muy grande, una satisfacción personal muy grande para uno.

MJV: ¿Qué recuerda usted que le haya dicho la gente? ¿Cuáles son las frases que recuerda de ese día en el que la desalojaron de su vivienda?

MCB: Nada, me decían explotadora, me decían abusadora, me decían todos los adjetivos y calificativos que no vienen al caso, este… y te hace sentir como que el trabajo de alquilar habitaciones, es un trabajo del que te tienes que sentir como que te tiene que dar vergüenza, que no me parece, pues. Ellos te ven como que el que alquila es un ladrón, como que el que alquila es un abusador de las personas que necesitan donde vivir. Así lo vi yo, de esa manera, ese día, pues. Ese día aprendí que, aunque yo sé que voy a recuperar mi casa, más nunca volvería a alquilar.

MJV: Cuénteme de esta tarea que tiene usted de asesorar a otras personas.

MCB: Bueno lo que pasa es que muchas personas creen… A mí no me parece justo que un propietario tenga que hacer un procedimiento tan largo con la Sunavi para recuperar su vivienda y a mí no me parece que una persona a la que la desalojen, tenga que ir a la defensa pública a solicitar un juicio para que la restituyan en la propiedad a mí no me parece que eso debe ser tan complicado. Debe ser algo muy sencillo, el propietario se debe presentar a cualquier ente del Estado, con el documento de propiedad, demostrar que es el dueño y que la coloquen de una vez en su propiedad, que era mi caso pues. Y muchas personas como yo, que fueron desalojadas de su vivienda y a otras, los inquilinos no les pagan, no los dejan vivir en las viviendas, ¿Por qué los hacen pasar tanto trabajo para recuperar su vivienda? Si cuando el inquilino ingresó, no ingresó con tantas trabas, pues. Le alquilaron, pagó y ya. Así mismo deben irse, ¿Por qué tantos peros ahora para que a un inquilino le sea devuelta su propiedad?

MJV: ¿Y no ha recibido respuesta de ningún organismo gubernamental?

MCB: No. Yo les recomendaba a todas las personas que no hacían eso, que tenían que hacer un procedimiento administrativo, que tenían que hacer las denuncias, que tenían que sacar copias, ir a juicios, esperar lo que dictaba el juez… o sea, es un proceso muy largo. Pero también me di cuenta en ese caminar que, aunque el juez determine que el inquilino no tiene la razón y se tiene que ir, igual se queda viviendo en tu casa, porque quienes sustituyen una vivienda al inquilino, es el Estado y el Estado está súper ocupado en otras cosas como para atender a cada inquilino que no tiene donde vivir, entonces, el que se queda con el problema al final, es el propietario.

MJV: ¿Y cuál fue su principal motivación para orientar a esta gente? ¿Qué es lo que espera realmente?

MCB: Enseñar, bueno, yo siempre… me gusta ayudar, me gusta atender a las personas, me gusta colaborar y, aunque me he llevado muchas decepciones, hasta ahora no dejo de hacerlo, solo que ahora lo hago de otra manera… y esas personas, pues, que estaban, no sabían qué hacer cuando les pasaba eso de que un inquilino no pagaba o que los desalojaran, o como empezar un procedimiento, yo le decía todos los pasos a seguir, los orientaba, pues, de forma de ayudar a la gente, porque siempre hay que ayudar, servir.

MJV: Me gustaría que me describiera un poco como era su vida en esa casa: qué cosas hacía, por qué se sentía cómoda y cómo es ahora, cómo siente que ha cambiado.

MCB: Bueno, sí cambia, porque estar en tu casa, tú eres libre de hacer lo que tú quieras: regar las matas, atender los perros, si quieres sales a trabajar, si quieres no, atender a tus hijos, pegar cuatro gritos, corregir de la forma que tú quieras a tus hijos, este… en cambio viviendo en otro lado, como vivo en este momento, es todo difícil, porque tú te sientes como que estás molestando, cuando en tu casa no lo sientes así, y… preparar una sopa, hacer una parrilla. Todas esas libertades que tú tienes en tu casa, no las tienes en ningún otro lugar.

MJV: ¿Y ahora como vive usted?

MCB: Vivo alquilada, donde siento que molesto todos los días, donde me corren todos los días, donde el que compró la casa no me reconoce como inquilina… es difícil para mí que todos los días me digan que me tengo que ir, es difícil llegar a abrir la casa donde vivo alquilada y sé que no soy bien recibida…es algo muy desagradable que quisiera corregir, porque tengo mi casa, pero no ha sido posible.

Yo tengo mi cuarto, mis hijos tienen mi… su cuarto… pero igual, somos inquilinos pues, regar las matas le molesta, que las matas boten dos hojas en vez de una le molesta. A veces a los propietarios, todo lo que le pasa a un inquilino no deseado como yo, le molesta a esa persona. Y eso es desagradable para un ser humano, pues, molestar. Sentir que molesta es muy desagradable. Y cuando uno está en un sitio en el que sabe que uno molesta, no debería estar. Es por amor propio, pues.

MJV: ¿En algún momento ha perdido la fe?

MCB: No. Nunca, nunca perderé la fe, nunca. La fe es lo que te mueve, lo que te hace esperar, espera y saber que después de un túnel con mucha oscuridad, en algún momento llegará la luz. Y esa es mi gran esperanza. La fe es lo único que me sostiene, me hace esperar, pues”

MJV: Sin embargo, usted no espera de forma inactiva. Usted se mueve para conseguir lo que quiere…

MCB: Claro, donde quiera que me llaman, donde quiera agradezco mucho a los periodistas que me ayudan a que esto se sepa. Sé que muchas personas se ven identificadas con mi caso. Hay personas que están viviendo situaciones como la mía y tal vez muchas personas no lo saben. Esto hace que la gente tome fuerzas, de que hay que hablar, hay que denunciar. En la superintendencia han cambiado varios superintendentes y espero que alguno de ellos me ayude y ojalá que esa ley la corrijan porque, para recuperar una vivienda, se hace cuesta arriba en este momento.

MJV: José Gregorio Hernández es su ex…

MCB: Mi ex esposo, el papá de mis hijos, una persona con quien estuve casada 20 años, y, bueno, mi pilar, quien me ayudó, con quien construimos una familia, con quien construimos y compramos lo que tenemos, como cualquier pareja joven de este país cuando comienzan una vida juntos.

MJV: ¿Podría describirme cómo fue ese día? Para que la gente se imagine cómo fue.

MCB: Bueno, yo estaba allá con mis hijos, con mis tres hijos, en la casa, en mi apartamento y llegó la policía, llegó el Frente Amplio Contra Desalojos Arbitrarios, llegó Marco García, los inquilinos empezaron a pegar gritos, a agredirme, este… empezaron a pedir que me sacaran de la casa, me amenazaron con que me iban a quitar a mis hijos si yo no accedía a desocupar el inmueble. Fue algo bastante desagradable para mí porque era, o que me quitaran a mis hijos, o quedarme allí en la casa. Entonces me pareció… me sentí como una delincuente, pues, cuando van a buscar a alguien, un capo, alguien, alguien que está muy buscado en todo el país, así me sentí yo ese día, porque la cuadra completa se llenó de policías, se llenó de algunos periodistas que estaban haciendo grabaciones, el frente, que era bastante grande en ese momento, eran más de 100 personas, más los inquilinos. Y la única que estaba diciendo lo contrario a lo que decían ellos era yo, entonces imagínate: la loca, pues. Así me sentí ese día.

MJV: ¿Usted puede contarme cómo fue esto de la grabación que usted llevó a Globovisión?

MCB: Bueno, en Globovisión a mí me entrevistó un periodista que hacía programas de investigación y donde ellos decían que no podía ser cómo atacaban a un propietario para quitarle su vivienda y yo le dije ‘bueno, si me das un micrófono escondido, yo voy hasta allá, hasta ese frente y hablo con Marco García y voy a la citación que me están mandando y grabo para que veas esa conversación, de ese frente con los propietarios. Y así lo hice. Ahí se dieron cuenta de cómo nos amenazaban, cómo nos trataban, cómo nos vejaban, cómo nos decían que si no accedíamos a lo que ellos nos decían nos podían sacar para a calle, que ellos estaban muy apoyados por el presidente Maduro, en ese momento, por el presidente Chávez. Porque cuando se promulgó lo de la ley, 2011-2012, el presidente era Chávez, que fue uno de los que protegió y cumplió con esa ley que estaban proponiendo en ese momento, y bueno, esa grabación se la llevé allá y ellos continuaron con las investigaciones de otra forma, pero ellos allá como periodistas no les era permitido, entonces bueno, yo les hice el favor de grabar y demostrarles a ellos que yo estaba diciendo la verdad, como yo estaba siendo amenazada antes de que me desalojaran de mi propiedad, hasta que lo hicieron, pues.

MJV: Qué otros aspectos de su vida… hay un derecho aquí que es el derecho a propiedad, principalmente, pero, ¿qué otros derechos ven usted vulnerados con toda esta situación?

MCB: Bueno, son muchos porque pierdes tu privacidad, el derecho a una familia. Mi familia prácticamente se fracturó porque a mí me dieron oportunidad de vivir aquí con mis hijos y yo, pero, poco a poco me fui separando de mi esposo, hasta llegar a un momento en que me divorcié, en todo este caminar. Y pasaron muchas cosas a raíz de eso que pasó en mi casa.

MJV: ¿Lo de su esposo fue exactamente por la casa?

MCB: No, sino que se van juntando los problemas, ya tú vives con tus hijos y él ya no está… así pues. Ya esa solidez de un matrimonio como tal se va perdiendo por la distancia pues.

MJV: ¿Pero él podía vivir aquí?

MCB: Sí podía vivir pero no había las comodidades como las que teníamos en una casa tan grande de la que somos dueños.

MCB: Si es mentira lo que yo digo, ¿Por qué, por qué no vamos a la casa y que me dejen pasar? Esa es una prueba de que yo estoy diciendo la verdad o que la está diciendo él. Yo tengo las llaves de mi apartamento, ¿las puedo usar en este momento? ¿hoy? ¿quién vive en ese apartamento? Porque a las personas que viven allí, yo no les alquilé ese apartamento. ¿Por qué están allí?”

MJV: ¿Usted ha vuelto?

MCB: Sí, hace 15 días fui a tocar la puerta, obviamente, yo más o menos me sé las respuestas, cómo me tratan, cómo me vejan, pero bueno... yo siempre voy. Yo soy muy persistente y muy luchadora y eso no va a cambiar en mí hasta que no recupere mi casa.

MJV: Ante todo esto, ¿Cómo se comportan sus hijos? ¿Qué le dicen?

MCB: Ellos al principio, al igual que mi esposo me decían ‘viste, mamá, nosotros te decíamos que no le alquilaras a nadie, que no metieras extraños en nuestra casa, fíjate que por tú estar ayudando a la gente nos han quitado todo’. También me lo decía mi esposo, pero, bueno, es la forma en la que ellos ven la situación. Pero yo estoy segura de que, si la justicia aquí se cumpliera, eso no hubiera pasado, independientemente de que yo tomara la decisión de alquilar parte de la casa o no. Para mí era un trabajo, pero ellos lo ven como que yo por ayudar a otras personas, perjudiqué a la familia.

MJV: ¿Usted lo piensa así?

MCB: No, yo… sí, pero, también, si te pones a pensar como ellos, que son unos adolescentes, es normal que lo vean así. Sí, pues, la madurez que tengo yo no la tienen ellos, entonces… y a veces en todos los problemas siempre la gente busca un culpable, y que más que yo que fui la que decidí tener ese trabajo de alquilar y bueno… mira lo que pasó.

MJV: Usted cuando comenzó este negocio, ¿Qué quería lograr?

MCB: Tener con que mantener una casa tan grande, primero. Segundo, servir, ayudar a muchas personas que no tienen donde vivir, que, cuando tú vives en una habitación, ese es el primer eslabón que tú haces para comprarte algo. Así era antes, pues. Y también que hay muchas personas que están buscando dónde vivir, porque no tienen para pagar algo más grande, un apartamento, una casa, y simplemente buscan una habitación. De esa manera tú ayudas a las personas a cumplir parte de cuando se comienza una relación. Porque yo cuando comencé con mi… con el que era mi novio, yo vivía en una habitación, luego nos mudamos a una casa que pudimos alquilar hasta que nos compramos una casa propia, porque ese es un proyecto, pues, que tú emprendes, cuando te casas, cuando tienes una relación y así pensaba yo ayudar a todas esas personas como cuando comencé a alquilar habitaciones. Pero bueno, nunca me imaginé que se iba a presentar esto de sacar a un propietario para dejar a un inquilino, nunca me lo imaginé. Y, bueno, errores que uno a veces por… si uno supiera lo que va a pasar en un futuro, nadie se equivocaría.

MJV: ¿A usted qué la mantiene en pie?

MCB: La fuerza que me da Dios. Yo soy muy, muy… una persona llena de fe. Creo mucho en Dios, en la Virgen. Creo que estas son pruebas que hay que superar, que te hacen crecer como ser humano. Y, bueno, mucha fuerza, pues. Muchas ganas de seguir adelante, a recuperar lo que es mío. Espero que la justicia cambie y eso se dé. Es lo más justo, pues.

MJV: Usted ahorita tiene la oportunidad de decir lo que quiera, ¿Qué diría?

MCB: Bueno, yo quiero vivir tranquila. Yo tengo ya 42 años, me compré mi casa a los 27 años. Eso para mí fue un triunfo muy grande. Estudié, me gradué. Son cosas que vas logrando poco a poco y mi mayor anhelo es vivir en mi casa, donde pueda vivir tranquila, y trabajar como es la vida de cualquier ser humano. Y no mendigar que te dejen entrar en tu casa, que es lo que actualmente estoy viviendo.

MJV: ¿Su relación con los inquilinos en algún momento fue conflictiva?

No. Siempre había esas desavenencias cuando yo decidía aumentar el alquiler. Todos los años se hacía un ajuste por la inflación país o la señora que trabajaba en la casa que sí había que aumentarle el sueldo, que siempre el Presidente hacía aumento uno ajustaba el alquiler, pero hasta allí, pues. Y siempre hay inquilinos que no les gusta que uno es aumente o que tienen un comportamiento inadecuado o de normas de convivencia y uno les reclamaba y se molestaban; siempre era parte del trabajo. Pero así, que me fueran a sacar de mi casa, o sea, nunca pues, nunca pensé que me podía ocurrir. Y que un inquilino, que supuestamente es débil al lado de un propietario, eso era lo que yo pensaba, pues menos.

MJV: Si pudiera definir con una palabra lo que siente o su situación actual, ¿Cuál sería?

MCB: Bueno, mi situación actual es esa: seguir en la lucha, esperar ver qué pasa, esperar que haya cambios, esperar que alguien me llame y me escuche. Yo quiero que el Gobierno me llame y me escuche, porque yo hasta ahora siento que no he sido escuchada. Y los frentes que hay para defender a los propietarios, el Gobierno no les da valor. Porque hay muchos frentes para defender estos casos, hay muchos periodistas que saben esta historia y como muchas otras, y yo siento que no son escuchadas. Ojalá que llegue alguien, pues, y nos escuche y tome cartas sobre el asunto para que haya justicia.

MJV: ¿Usted se siente desamparada?

MCB: Sí, claro que sí. Bastante.

MJV: ¿Entonces usted tiene fe de que algún día va a recuperar su casa?

MCB: Estoy segura que sí. Ojalá que nos veamos cuando se así y la entrevista se allá.

Entrevistador:  María Jesús Vallejo

Fecha de la entrevista: 5/09/2018

Lugar de la entrevista:  En una pensión, que es donde la entrevistada, María Cristina, vive con sus hijos. 

Cantidad de audios: 3

Duración de la(s) grabación(es): 28:59; 0:20; 0:36 

Material relacionado: http://vocesdeldesamparo.com/

Empezaron a pedir que me sacaran de la casa, me amenazaron con que me iban a quitar a mis hijos si yo no accedía a desocupar el inmueble.

María Cristina Beltrán

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